Las Estrellas del proceso

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En la filosofía de Reggio Emilia se contempla al niño como el eje central que moviliza todos y cada uno de los procesos del jardín de infantes; su mirada se resume, si se puede hacer una síntesis de ello, de la siguiente manera:

El niño desde que nace posee la fuerza y el poder de la curiosidad para descubrir e investigar el mundo que lo rodea.

  • Los niños tienen enormes potencialidades.
  • Todos los niños y niñas son sujetos de derechos.
  • La formación de los niños y las niñas se debe promover a través del desarrollo de todos sus lenguajes: expresivos, comunicativos, simbólicos, cognitivos, éticos, metafóricos, lógicos, imaginativos y relacionales.
  • Los niños nacen con muchas oportunidades. Son fuertes, poderosos y creativos.
  • Un niño es un ser social, y desde su nacimiento ha sido dispuesto para comunicarse con los demás, con el mundo.
  • Los niños son investigadores natos del mundo y, por lo tanto, son inquisitivos y curiosos.
  • Una imagen donde el niño necesita espacio para comunicarse, investigar y aprender para producir y crear el conocimiento, conocimiento co – construido con una base autónoma de individualidad y cooperación simultánea, es lo que promueve Reggio.
  • En particular, los derechos de los niños se ponen de relieve como un merecimiento al respeto.
  • Los niños son tenidos en cuenta en sus deberes como reproductores de identidad y cultura… como ciudadanos del mundo.
  • Los niños no son “cabezas vacías” para cubrir grandes preguntas de la vida, pero las cabezas de los niños deben formarse” (Loris Malaguzzi). Tienen muchas ideas, pensamientos, sentimientos. Los niños no deben ser abordados como un objeto; sabemos que cada niño es diferente, cosa que muchos adultos no podemos asumir, dolo podemos hablar de un niño en una situación particular de su contexto, los antecedentes, la familia, la historia y la cultura.

  • La filosofía promueve la idea de una imagen del niño fuerte, rico y potente desde el nacimiento, al contrario de muchas otras teorías que lo presentan como un sujeto débil portador de necesidades, más que de derechos.
  • Un niño animado por el enorme potencial energético lleno de millones de neuronas, un niño que quiere crecer desarrollando su poder para investigar el por qué de las cosas.
  • Un niño armado de teorías sobre lo real … y a su vez de hipótesis y metáforas como posibilidades de conocimiento.
  • Un niño portador de valores y constructor de solidaridad, con disposición hacia lo nuevo y lo distinto.
  • Un niño que puede desarrollar de manera flexible todos los lenguajes expresivos, comunicativos, simbólicos, cognitivos, éticos, metafóricos, lógicos, imaginativos y relacionales.
  • Un niño que posee todos sus sentidos en acción receptiva, o sea, con las direcciones del deseo de la conciencia y la vida. Un niño competente.
  • Un niño que sabe esperar y que espera mucho, que quiere mostrar que sabe lo que sabe hacer, con la fuerza y la riqueza de aquellos que realmente saben asombrarse y maravillarse.
  • Un niño con un enorme potencial, desde el momento en que nace, porque está dotado de múltiples posibilidades de autoconstrucción.
  • Los niños deben sentirse valorados por nuestra actitud de respeto.
  • Un niño de enorme potencialidad, sujeto de derechos. Constructor de derechos.